Implantes y tatuajes

LA VIOLENCIA ESTÉTICA

 

La temática se hizo visible a partir del fallecimiento de influencers que repercutieron en las redes sociales. Esto profundizó las cuestiones de implantes, tatuajes y producciones estéticas varias. Hay personas que están dispuestas a hacer lo que sea con tal de obtener el cuerpo perfecto sin importar poner en riesgo su propia salud. No corresponde a este contexto entrar en la cuestión de la calidad de materiales empleados o la pericia de los profesionales que los aplican. Aquí nos centramos en el impacto agresivo de estas prácticas sobre el ecosistema corporal, en las reacciones defensivas que pone en marcha el sistema inmunológico y sobre todo en la matriz por detrás de estas búsquedas de reconocimiento.

Al tratar esta temática, con muchos aspectos que podrán sonar polémicos o disruptivos, la mente intentará resistir y podemos sentir irritabilidad. No tomar nada personal, no sentir agresión o mal trato, ni “culpas” ni remordimientos por las decisiones equivocadas que hayamos podido tomar en este campo. Si hicimos lo incorrecto, ha sido por simple desconocimiento o inconsciencia. Pero la toma de consciencia nos servirá para liberarnos, para poder tomar mejores decisiones en futuro y para que ayudemos a que nuestro entorno también se beneficie de ello. Todo es siempre por la evolución y el bien mayor.

Frente a estas intervenciones estéticas, es obvio que el organismo intentará neutralizarlos. En este proceso se percibirán síntomas (inflamación, infecciones) que se reprimirán. Y las sustancias terminarán infiltrándose y afectando otras áreas del cuerpo. Esto sucederá inevitablemente con: implantes estéticos, poner (o sacar) mamas o glúteos, hacer liposucciones, injertar cabello, depilaciones definitivas, tatuajes, pircings, tintura del cabello, introducción de botox (toxina botulínica), coloración del globo ocular y aportes cosméticos en general… Aunque las siliconas, las tintas de tatuaje o las tinturas del cabello, sean de calidad, siempre van a generar una respuesta inmunológica defensiva y un consecuente estado de inflamación crónica, que se agrega al trauma quirúrgico.

Esto sucede con una simple crema “natural” para la piel, pues todo lo que ponemos sobre la dermis, pasa directa y rápidamente al flujo sanguíneo. Si ingresara por boca, habría un sistema digestivo con capacidad de amortiguar el efecto, pero este mecanismo no está en la piel. Estudios de farmacocinética demuestran que el cuero cabelludo es la via directa más veloz para introducir principios activos a la sangre, más aún que la sublingual. Imaginemos el efecto de los productos para el cabello. Quienes los aplican usan guantes protectores de su piel.

Estudios de microbioma han censado unas 100 mil bacterias por cm2 de piel, que operan para nosotros: hacen la síntesis de la vitamina D (ahora carencia generalizada), generan y reciclan del sebo protector dérmico, nos equilibran con el ambiente externo… Estas bacterias necesitan respirar oxígeno… y con las “cremitas” (aún las naturales) asfixiamos a las que han sobrevivido a nuestros productos detersivos, jabones, champuses y desinfectantes de moda…

Pero las traumáticas intervenciones estéticas han explotado. Para dar una idea, la Encuesta Internacional sobre Procedimientos Estéticos/Cosméticos correspondiente a 2022, indica que Argentina volvió a destacarse, al ocupar el séptimo puesto en la lista de los países que realizan más procedimientos. Estados Unidos lidera la encuesta con más de siete millones de procedimientos estéticos anuales, seguido de Brasil y Japón. Argentina superó a naciones económicamente más desarrolladas como Italia, España, Grecia y el Reino Unido, así como a países con poblaciones más grandes, como India e Irán.

Al comienzo se trataba de alguna cirugía de nariz (rinoplastia). Luego vinieron las lipoaspiraciones y cirugías abdominales, seguidas por cirugías de párpados y los lifting faciales (aplicación de botox o toxina botulínica) y de cuello. Y también están las cirugías genitales femeninas. Pero a nivel de irrupción de gran escala, están los implantes de mamas y los tatuajes.

El informe completo se puede descargar aquí. Buena lectura…

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