LA CAFEÍNA
Cuarta entrega del nuevo ciclo del Espacio Semanal, denominado «¿Héroe o Villano?». Todos los domingos estamos subiendo podcasts temáticos que se ocupan de abordar temas controversiales y hasta polémicos, evitando caer en la fácil rotulación de «buenos o malos». Después de la energía, el colesterol y las bacterias, esta semana es el turno de la cafeína.
La cafeína es una sustancia amarga que se encuentra naturalmente en más de 60 especies vegetales. Este compuesto está presente en granos de café y de cacao, hojas de yerba mate y de té, semillas de guaraná o nuez de cola… y otras especies vegetales aportan cafeína, que también se la reconoce como teína o mateína. ¿La cafeína la producen los vegetales para los humanos? Obviamente no. La cafeína es un arma bioquímica que utilizan las plantas para defenderse de predadores (bacterias, hongos e insectos perjudiciales).
¿CAFEÍNA VILLANA?
Es la droga psicoactiva más consumida en el mundo… 100.000 toneladas de cafeína al año… Tuvo su auge con la revolución industrial, desplazando al alcohol, que mermaba la eficiencia de los obreros… La cafeína estimula el sistema nervioso central, pero el tema es simplemente no utilizarla como “un latigazo al caballo cansado”…
También tiene efecto diurético (¿malo?), interfiere con la asimilación del calcio, aumenta la presión arterial (¿veamos más adelante?) y empeora la calidad del sueño… solo tener en cuenta que la cafeína persiste en sangre entre 6 y 8 horas después de la ingesta (tolerancia individual)…
Embarazadas abstenerse… La cafeína cruza con facilidad la placenta y llega al feto, que no tiene la capacidad adecuada de metabolizarla hasta las 36 semanas. La cafeína aumenta la concentración de adrenalina tanto en la placenta como en el feto. Los vasos sanguíneos de la placenta, que son los encargados de llevar el oxígeno y demás nutrientes para un adecuado crecimiento en el útero, sufren vasoconstricción (se cierran) y de esa manera el feto no crece por disminución de aporte nutricional. También aumenta el mayor riesgo de abortos espontáneos.
Sus aspectos “negativos” se deben a las “malas compañías”. Como es amarga, se la acompaña con endulzantes (azúcar, Jmaf, edulcorantes sintéticos), lácteos, almidones, grasas trans, aditivos saborizantes… esto es lo que genera suba de glucosa en sangre, resistencia a la insulina, dopamina, cortisol, adrenalina, etc…
¿CAFEÍNA HÉROE?
Muchos estudios científicos certifican que las bebidas que contienen cafeína protegen de algunos tipos de cáncer (por dos fitonutrientes presentes en el café), enfermedades cardiovasculares e incluso que van bien para combatir la depresión. Aumenta la concentración, el estado de ánimo y los niveles de energía.
La cafeína no es la única sustancia de estos vegetales. Polifenoles ayudan a combatir el estrés oxidativo y la inflamación, ayudan a reducir los niveles de azúcar en sangre y la presión arterial, sino que también alimentan a las bacterias intestinales. Sus antioxidantes y su fibra soluble, estimulan una microbiota más potente y diversa. Es ideal para consumir con el almuerzo. Libera ácido clorhídrico en el estómago (básico para la digestión) y estimula el flujo de bilis al intestino.
CONSEJOS PARA UN BUEN CONSUMO
Esperar 60 a 90 minutos tras despertar… para estabilizar pico hormonal matutino y que se elimine la adenosina… La adenosina (neurotransmisor, actividad neuronal) es un desecho metabólico de la noche… la cafeína lo bloquea, pero no lo elimina, y luego se libera por la tarde (causando un bajón de energía).
Aprovechar su efecto digestivo (cuestión del clorhídrico): durante o post almuerzo o comida fuerte… aprovechando que estimula liberación de bilis, lo cual aporta un efecto laxante y digestivo… Sin olvidar su efecto desparasitante, como todo amargo…
Semana próxima será el turno de la presión arterial y la sal… Hasta entonces…
Se puede acceder aquí a material ampliatorio sobre la cafeína.







