HIDRATACIÓN Y ELECTROLITOS
La ingesta de líquidos está rodeada de falsos paradigmas. La sed debería ser algo intuitiva. No puede ser una “obligación” aquello de beber dos litros por día. Los animales no se obligan a beber y no se “olvidan” de beber. Los humanos bebemos «para sociabilizar», algo que no hacen los animales.
Los riñones trabajan como un filtro de osmosis inversa. Hay electrolitos de los dos lados de la membrana. Las células de nuestro cuerpo intercambian iones a través de las membranas celulares. El intercambio de estos iones ayuda a las células a manejar las diferentes funciones que necesitan realizar, mediante circulación eléctrica. Los iones provienen de las sales. Las neuronas no pueden entregar ni recibir información sin el intercambio de iones.
Aclaremos que un electrolito es una sustancia que se disocia en el agua en partículas cargadas llamadas iones. Los iones cargados positivamente se llaman cationes. Los iones cargados negativamente se llaman aniones. Simplemente, un electrolito es una sustancia que puede conducir una corriente eléctrica cuando se derrite o se disuelve en agua.
La electrólisis es el proceso de hacer pasar una corriente eléctrica a través de una sustancia en estado fundido o acuoso, descomponiéndola de este modo. La glucosa (azúcar) y la urea (proteína) no se disocian en el agua porque no tienen carga eléctrica. Por lo tanto, estas sustancias se llaman no electrolitos.
Por ejemplo, el cloruro de sodio (sal de mesa) disuelto en agua se llama electrolito porque conduce la electricidad. Los electrolitos son componentes importantes del cuerpo porque conducen electricidad (esencial para la función muscular y nerviosa) y ejercen presión osmótica (manteniendo los fluidos corporales en sus propios compartimentos).
LOS ELECTROLITOS
Los electrolitos principales son: sodio, calcio, potasio, cloruro, fosfato y magnesio. El sodio y el cloruro, los principales electrolitos en el líquido extracelular, ejercen la mayor parte de su influencia fuera de la célula. La concentración de sodio afecta la osmolalidad sérica y el volumen de líquido extracelular. El sodio también ayuda a la interacción de las células nerviosas y musculares. El cloruro ayuda a mantener la presión osmótica. Las células mucosas gástricas necesitan cloruro para producir ácido clorhídrico, que descompone los alimentos en componentes absorbibles.
El calcio y el bicarbonato son otros dos electrolitos que se encuentran en el líquido extracelular. El calcio es el principal catión involucrado en la estructura y función de los huesos y los dientes. El calcio es necesario para estabilizar la membrana celular y reducir su permeabilidad a los impulsos nerviosos de transmisión de sodio, contraer los músculos, coagular la sangre, formar hueso y dientes.
Si bebemos sin electrolitos, la eliminación de líquidos arrastra (“roba”) sales minerales. La orina y el sudor eliminan sales: al menos 2g por litro. Si bajan las sales (sodio, potasio) se genera la hiponatremia y disminuye la conductividad eléctrica. Esta baja conductividad afecta principalmente a los órganos eléctricos: corazón, cerebro, sistema nervioso y sistema endócrino. Cuando los líquidos quedan sin electrolitos, se produce el almacenamiento en las células (edema, retención), en la piel (celulitis), en el cerebro y en el corazón.
Dos tercios del cuerpo está formado por líquidos y sales. De hecho, es una solución de sales. Es por eso que necesitamos sal para vivir. Hay 42 litros en el organismo de un adulto de 70kg: 28 litros están dentro de la célula (intra celular) y 10,5 litros fuera de la célula (extra celular). Hay 3,5 litros en la sangre. El hígado, los riñones y el corazón tienen un 70% de agua. En los músculos el 70% es agua. En los pulmones el 85% es agua. En el cerebro el 80% es agua y también en la sangre.
En materia de salinidad, el agua de mar tiene 24g de sal por litro (24%), mientras que el organismo en general tiene 10% de sal. Cuando bebemos, debemos evaluar el líquido total ingerido durante el día y deberíamos asegurar al menos la presencia de 4 a 5g de sal por litro. Si esto se cumple, no debería haber sed; si hay sed es tal vez síntoma de mucha sal ingerida.
Si la sal se consume en abundancia, entonces podría aumentar las posibilidades de retención de agua en nuestro cuerpo y también causar presión arterial alta. Pero sin sodio (e yodo) muchas de nuestras funciones físicas se interrumpirían. El consumo moderado de sal nos ayuda a mantenernos en forma. La sal marina y el agua de mar, son las principales fuentes de yodo para nuestro cuerpo. La deficiencia de yodo puede conducir a varias enfermedades (desmineralización ósea, tiroidismo) y puede atrofiar el crecimiento mental de los niños.
El informe sobre Hidratación se puede descargar aquí.
El informe sobre Agua de mar se puede descargar aquí.








2 comentarios en “La clave salina”
hola don Nestor. si gracias a ud. incorpore agua de mar a mi vida. si al consumirla tengo menos sed. yo soy de Jujuy y mi duda es xq hay bidones de agua de mar hipertonica. me surge la duda de 1 marca Pranamar si al bidon q no dice hipertonica pareceria ser agua con sal. No se si ud lo entiende y me explica x favor
No podemos saber lo que hay en cada bidón. El agua de mar debe ser siempre hipertónica, o sea mas tono salino que nuestro cuerpo. Pero no siempre la identificación refleja la realidad.