La vida sentados

EL MAL SEDENTARIO

 

¿Cómo llegamos a estar sufriendo las consecuencias del sedentarismo? El primer gran cambio en la condición física humana llegó con el nacimiento de la agricultura, hace unos 10.000 años. Hasta entonces, los humanos recorrían diariamente largas distancias en busca de comida. La mayor parte de la humanidad hizo una rápida transición a la agricultura y más del 80 por ciento de la civilización se dedicó a ese arte hasta el siguiente gran cambio.

El segundo gran cambio en nuestra condición física empezó hacia 1850, con la Revolución Industrial. Hoy solo un 13 por ciento de los empleos exigen el mismo esfuerzo que en la época agrícola pasada. Cerca de un 75 por ciento de los trabajos son sedentarios, y cada año pasamos más tiempo sentados. Tampoco nos sentamos como nuestros ancestros, en cuclillas y obligándonos a movernos de un lado a otro. Nos apoltronamos en sillas acolchadas que no activan ningún músculo.

Según el Dr. James Levine, especialista en el tema e inventor de la cinta caminadora, la adicción a las sillas se ha convertido en una característica distintiva de la modernidad. El hecho de pasar mucho tiempo sentado mata a más personas que fumar, ya que las personas pasan más tiempo sentadas que fumando, y por desgracia los efectos secundarios son devastadores.

Durante la Revolución Industrial, las personas de las comunidades agrícolas se mudaron a las ciudades, lo que dio cabida a comportamientos sedentarios y muchos de los problemas relacionados. Una vez que se afianzó la Revolución Industrial, se hizo muy difícil no permanecer sentado. Se inventaron líneas de producción de fábrica para disminuir la necesidad de que un trabajador perdiera el tiempo mientras caminaba. Poco después, se desarrollaron las oficinas modernas con el principio de que cuantos menos minutos se movieran los trabajadores durante la jornada laboral, menos tiempo se perdería.

Pero en la década de los ’30 apareció el verdadero archienemigo, también conocido como la silla de oficina. A la automatización y mecanización del lugar de trabajo le procedieron las máquinas de escribir, dictáfonos, intercomunicadores y máquinas sumadoras, todos ellos disminuyeron el movimiento. En la década de los ’50s, llegó al mercado una gran cantidad de automóviles económicos y las personas dejaron de caminar al trabajo, sin olvidar la masificación de ascensores y escaleras mecánicas. Lo último fue la informática basada en un escritorio y la conversión electrónica.

A la naturaleza le tomó 2 millones de años diseñar al ser humano dinámico y que camina, y a los humanos nos tomó 200 años revertir el arte de la naturaleza y esclavizar a las personas para permanecer todo el día en sillas. El genoma humano no ha cambiado en 200 años, pero durante ese tiempo la postura predeterminada de los humanos ha cambiado de ambulatoria a basada en una silla.

Permanecer mucho tiempo sentado es un comportamiento con un gasto de energía muy bajo, que se relaciona con resultados negativos tanto en adultos como en niños. Pasar mucho tiempo sentado y llevar una vida sedentaria de forma prolongada e ininterrumpida promueve trastornos cardio metabólicos, obesidad, depresión y hasta mortalidad en adultos y niños, lo que a su vez se relaciona con la obesidad, ansiedad y síntomas depresivos. Algunos las llaman “enfermedades del moderno cautiverio”.

Sintetizando, veamos algunos aspectos negativos del sedentarismo:

  • El cerebro no se oxigena bien.
  • Se produce más insulina de la necesaria.
  • Se debilita la columna y se pierde flexibilidad.
  • Pueden degenerarse los músculos.
  • Hay mala circulación en piernas.
  • Disminuye el ritmo cardíaco de las funciones cerebrales.
  • Se elevan el colesterol y la presión arterial.
  • Se pierde densidad en los huesos.
  • El consumo de energía baja a una caloría por minuto.
  • Disminuyen las enzimas que ayudan a descomponer las moléculas de grasa.

Y también podemos sintetizar algunas recomendaciones para reducir los aspectos negativos:

  • En trabajos de oficina, levantar el escritorio 35cm o adoptar un mostrador, para poder trabajar de pie.
  • En oficina, en el hogar o en viajes, no permanecer sentado más de media hora, alternando con dar unos pasos o simplemente con ponerse brevemente de pie.
  • Tratar de utilizar sillas y sillones sin respaldo, y cuando los tienen, evitar apoyarse en ellos. Es un hábito sencillo y con muchos beneficios.
  • Al caminar, probar hacerlo cargando una mochila con peso (rucking), comenzando con un 5 a un 10% del peso corporal. Esto mejora la postura y activa la función lumbar.

El texto completo sobre SEDENTARISMO está disponible aquí.

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